jueves, 28 de enero de 2016

¿Pides ser valorado? ¿Cómo es tu Autoestima?

Tener una autoestima alta representa un sinnúmero de beneficios para la vida, desde sentirse motivado, menos estresado y con mejores relaciones interpersonales, hasta tener una mayor inteligencia emocional y, por ende, entender cómo se logra ser felizUna de las mejores formas para mejorar tu autoestima es construyendo un buen autoconcepto (el primero de los cuatro pilares que la configuran). Este se refiere a lo que piensas de ti, al concepto que tienes de tu persona, así como podrías tenerlo de alguien más y, como es lógico, tal concepción se verá reflejada en la manera como te tratas a ti mismo: qué te dices, qué te exiges y cómo lo haces. 


¿Cómo puedes construirlo adecuadamente? Aquí tienes 4 aspectos a tener en cuenta:

A. Sé flexible contigo mismo y con los demás
No pienses en términos absolutistas porque no hay nada totalmente bueno o malo. Aprende a soportar las discrepancias y a entender tu rigidez como un defecto, no como una virtud. Si eres normativo, perfeccionista e intolerante, no sabrás qué hacer con la vida, el resultado será que la gran mayoría de los eventos cotidianos te producirán estrés, ya que no son como a ti te gustaría que fueran. Concéntrate en los matices y no te apresures a categorizar a las personas de manera terminante, detente y piensa si realmente lo que dices es cierto. Cuándo evalúes, evita utilizar las palabras “siempre”, “nunca”, “todo” o “nada”.

B. Revisa tus metas y las posibilidades reales para alcanzarlas
No te pongas metas inalcanzables. Exígete a ti mismo de acuerdo con tus posibilidades y capacidades reales. Cuando definas alguna meta, también debes definir los escalones o las submetas. Intenta disfrutar, “paladear”, el subir cada peldaño, como si cada uno fuera un gran objetivo en sí mismo, independiente de la máxima cima. Escribe tus metas, revísalas, cuestiónalas y descarta aquellas que no sean vitales ni te lleguen desde dentro.

C. No observes solo lo malo en ti
Si solo te concentras en tus errores, no verás tus logros. Si sólo ves lo que te falta, no disfrutarás del momento, del aquí y el ahora. No estés pendiente de tus fallas, también intenta acomodar tu atención hacia tus conductas adecuadas, las que te son productivas, así no sean perfectas.

D. Trata de acercar tu “yo ideal” a tu “yo real”
Las metas imposibles, extremadamente rígidas, aumentan la distancia entre tu ‘yo ideal’ (lo que te gustaría ser o hacer) y tu ‘yo real’ (lo que realmente eres o haces). Cuanto mayor sea la distancia entre ambos, menor será la probabilidad de alcanzar tu objetivo, más frustración y más sentimientos de inseguridad. No te querrás a ti mismo, no aceptarás tranquilamente quien eres en verdad, sino al “otro yo”, al imaginario, a uno que no existe. Si has idealizado demasiado lo que deberías ser, lo que eres te producirá fastidio y, de acuerdo a mi experiencia como terapeuta, el único material de trabajo útil con el que cuentas para tu mejoramiento es asumir quien eres, sin anestesia ni autoengaños. 

Tu Amigo Coach - Franz Fernando Flores Torres

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