jueves, 31 de agosto de 2017

¡Hola! Soy tu síntoma


¡Hola! Soy tu síntoma

Dolor de rodilla, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, depresión y la lista sigue y sigue.


Intento hablarte en un lenguaje que comprendas. ¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. ¿Vas comprendiendo? Para ti, yo el síntoma, soy "La Enfermedad". 
Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas. Gastas dinero sólo para callarme. 

Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma, la única alarma que está intentando salvarte. La enfermedad es tu estilo de vida, tus emociones contenidas, eso sí es la enfermedad. 

La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir. Cuando yo, "el síntoma", aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que debes consultar también con tu estilo de vida, con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones. Por favor, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo. Y entre más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo y hagas los cambios que requieres, más rápido me iré. Por favor, déjame sin trabajo. Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita.

Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo. Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.
Cada que me presumes, realmente estás diciendo: Miren, no soy capaz de analizar ni comprender mi propia vida. Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa. Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!